Trece gritan en el sur los pelones, y también los deportados que exportan el modus viven-di. También conocí Norteños en el camino de la vida. No somos nada. Llegar a la playa, vivir el sueño de todo joven idiota que creyéndose dueño del mundo cree que puede ignorar la vida escondiéndose en la arena,SigueSigue leyendo «Dos mil TRECE»